martes, 21 de abril de 2020

domingo, 19 de abril de 2020

La vida abriéndose paso entre las ruinas

La imposición que representa la cultura, la tradición, la religión, la educación, limita la aparición de lo actual, lo condiciona y deforma, llenándonos de introyectos sociales. Los misioneros, por ejemplo, sustituían a dioses de la naturaleza por un dios cruel y vengativo al que obedecer para no ir al infierno, y hoy en día son los misioneros culturales, políticos y, por supuesto, también religiosos, los que hacen otro tanto. Hay un infierno político fuera de la ortodoxia de lo conocido, hay un infierno cultural que dificulta el cuestionamiento de lo escrito en piedra por los considerados sabios del pasado, aunque a veces ni se entienda lo que se respeta y se mantenga en pie simplemente porque nadie evidencia que ya no sirve para nada. ¿Cómo podría el indígena convencer al misionero de que era más feliz en su estado supuestamente ignorante? Hay demasiado dogma, demasiado peso como para que se dé la espontaneidad. ¿Qué otra cosa podía hacer Toro Sentado que responder de una forma sencilla y sabia a quien era el jefe misionero de una cultura más fuerte que quería comprar el territorio de los nativos? <<La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la tierra>>. El ser humano no puede expandir más que lo que es y tiene en su cultura. Sin paz interior, sin paz en la familia y en la sociedad que se expandan, el hombre contamina al resto, y la contaminación más fuerte prevalece.


sábado, 21 de marzo de 2020

jueves, 19 de marzo de 2020

Canto natura

El hombre forma parte de la naturaleza. El hombre está integrado en los ecosistemas, sobre todo en los ecosistemas europeos, de viejas civilizaciones, de tal manera que es absolutamente imposible hablar de la naturaleza y de la ecología sin hablar también del hombre.
Félix Rodríguez de la Fuente

lunes, 9 de marzo de 2020

Semilla y posibilidad

Codificados nada más nacer
Despertamos a la posibilidad de leernos
De revelarnos
De recrearnos


Somos esa parte del texto 
Donde Lo Emergente brota 
Se reconoce
Se desvela

Se inscribe incesantemente 
En lo humano 
Lo innombrable:
Se recuerda

Nos miramos  
Nos cubrimos
Se acuerdan los cuerpos
Nos descubrimos 

Hombres, mujeres... voces 
Letras encarnadas
Ciudades invisibles 
En la sangre amándose
Y cifrándose

Prolongándose
En la concepción nombrándose
Bautizándose
Respirándose
Batiéndose
Abrazándose
Escribiéndose 
Extinguiéndose
Salvándose

miércoles, 19 de febrero de 2020

Nos sostiene la tierra... el viento nos llevará

…nacemos prematuros, estamos envueltos en cuidados físicos e indisociablemente psíquicos, de pañales, de brazos que nos sostienen, de una piel que nos da calor y se adosa a la nuestra, de olores e imágenes, de baños de palabras y de discursos. En resumen de todo un tejido de vínculos, que se ligan adentro de nosotros mismos y con los otros, formando aglutinamientos y nudos que no cesan de hacerse y de deshacerse durante toda nuestra vida. 
René Kaës

martes, 28 de enero de 2020

Emergiendo tras el velo (O26)

Crecer en la vida era un asunto de traspasar límites personales: descubrir capacidades que uno creía no poseer.


Giocona Belli

Yendo

Del laberinto del lenguaje no hay posibilidad de salida.

Rafael Echeverría
                                                                                                                             





domingo, 12 de enero de 2020

SOSyego

¿Dónde está 'mi' casa?

¿quién es el 'yo' que la habita?

¿cómo se habita el yo? ¿cómo habito mi casa?

Así como mi ego, 
mi casa es un lugar dónde aquello innombrable que soy toma forma, 
se conforma, 
se produce, 
se recrea, 
se contiene y se sostiene.

Mi casa es un espacio-tiempo donde me dejo ser 
este misterio 
en el centro del mundo.

Hoy, ¿qué forma toma mi ego?
¿mi casa? 
¿sería posible identificarla, 
revelarla, 
descodificarla, 
descubrirla,... 
describirla 
o acaso dibujarla?

Únicamente, quizás, al observar desde la ausencia. 
Sin focos, sin proyector, sin objeto... 
si tratara de nombrarla quizás ya sería otra casa u otra cosa. 
Se parece al camaleón, 
que desaparece, 
en el árbol o en la rama. 
Al animal, a la
célula, al viento... 
al río en su cauce o al mar. 
Vivo en las estrellas. 
Literalmente me habitan. 
Me encuentro sumergido en ellas, eso sí, con los pies
en la tierra... o no

Está mi casa 
en un lugar 
o en un tiempo, 
donde encuentro espacio, 
y me recojo, 
y me respiro 
y me siento. 

Ahí, 
allí, 
aquí, 
me dejo ser
y permanecer 
sin necesidad de dar cuentas: 
el aire me recorre, 
me toma, 
me
suelta, 

me vuelve a tomar...

Mi hogar se encuentra en un tiempo
donde descanso de ser yo
y me respiro 
y me escucho
y me apropio de un rincón de este mundo,
para
estar conmigo 

o contigo:

con las estrellas... 

a solas


martes, 31 de diciembre de 2019

Jugar con la vida y descubrirse (O22)

Con el paso de los días
me desprendo y aprehendo:
Aprecio la belleza de tu fragilidad
y el enigmático poder de tu naturaleza.
Son muchas las cosas que nos acercan
Son pocas y sin importancia las que nos alejan. 
Un día más, un año más, una vida...
te acompaño con mi presencia
y me sostengo en el río hondo de tu mirada

sábado, 21 de diciembre de 2019

Casi nada...

Sólo una vez estamos invitados
a la necesidad. 
Sólo en una ocasión
nos exponemos
a la miseria del quizás
y a los tormentos del subjuntivo.
Sólo una vez
fabricamos costumbres
que ajardinan el tiempo. 
Sólo una vez
volver a casa fumando un cigarrillo, 
ser amigo de muebles, 
enjaular en sonidos
pensamientos.
Sólo una vez poder amar. 
Sólo una vez amar, 
quizás. 

Y enseguida volvemos
a donde no recordamos que estuvimos. 
Dejamos
una estatua de carne
que se pulveriza, 
y dejamos a aquellos 
que nos olvidarán
y dejamos de ver
todas las siguientes primaveras. 

Garabatos en el vaho de la historia
compatriotas de lo fujitivo. 
Somos casi nada y sin embargo
una ausencia nos pesa
tanto
que asfixia el corazón. 

No se entiende la vida,
seguramente por eso es necesaria
toda la eternidad:
para asimilar lo sucedido. 
La eternidad averiguando qué pasó
o ignorándolo
con los cinco sentidos. 
A esto lo llamaban infierno y paraíso 
pero yo ya no sé
qué preferir. 

Sólo sé de la vida,
Molesta, indescifrable, irrepetible.
La única vez 
en que podemos amar. 

José María Parreño