miércoles, 30 de enero de 2019

Orgánica y espaciosaMente (O12)



La violencia que observamos en el mundo, la violencia que estamos padeciendo, es la consecuencia inevitable de ignorar nuestra propia naturaleza como individuos únicos formando parte de una vasta diversidad de individualidades.

El desconocimiento de nosotros mismos nos impide respetar y dar espacio a los propios ritmos vitales y a los de nuestros semejantes. No nos permite observar como el organismo se auto regula y despliega su energía sin la ayuda de una mente racional que trate de imponer un orden por oposición y resistencia al Orden de la naturaleza que se renueva en cada latido, con cada respiración, a cada paso...

Es la imposición de nuestra fijación mental sobre el proceso natural que se sucede en el propio organismo lo que genera violencia interna, y muchas de las enfermedades que padecemos a lo largo de nuestra vida son la manifestación más evidente de este proceso degenerativo.

Si comenzamos a observar estos mecanismos de disociación entre el propio cuerpo y sus procesos mentales, podremos darnos cuenta de que al escucharlo, en lugar de seguir ofreciendo resistencia al flujo de vitalidad en nuestro organismo cuerpo-mente, le abrimos un espacio de acogida. De esta manera se encauza el proceso de alineamiento de la mente racional con la unicidad de la propia naturaleza: el auto respeto es el primer paso hacia una transformación radical de la mente.

miércoles, 2 de enero de 2019

La espera

¿Tienes la paciencia de esperar a que el barro se asiente y el agua se torne clara? ¿Puedes permanecer inmóvil hasta que la acción correcta surja por sí misma?

Lao Tzu



miércoles, 26 de diciembre de 2018

El impulso natural de amar que nos permite crecer (O11)

Lo perfecto no ejerce ningún atractivo sobre nosotros. Descansa en sí mismo, lejos de la vida normal. Únicamente podemos amar lo imperfecto. Sólo de lo imperfecto nace un impulso de crecimiento, no de lo perfecto.

Bert Hellinger

Llamadme por mis verdaderos nombres para poder despertar

Aún estoy llegando... mírame profundamente (O57)

No digáis que partiré mañana,
pues aún estoy llegando.
Mirad profundamente; estoy llegando a cada instante,
para ser brote de primavera en una rama,
para ser pajarillo de alas aún frágiles,
que aprendo a cantar en mi nuevo nido,
para ser mariposa en el corazón de una flor,
para ser joya oculta en una piedra.
Aún estoy llegando para reír y para llorar,
para temer y para esperar.
El ritmo de mi corazón es el nacimiento y la muerte
de todo lo que vive.
El ritmo de mi corazón es el nacimiento y la muerte
de todo lo que vive.
Soy un insecto que se metamorfosea
en la superficie del río.
Y soy el pájaro
que se precipita para tragarlo.
Soy una rana que nada feliz
en las aguas claras del estanque.
Y soy la serpiente acuática
que sigilosamente se alimenta de la rana.
Soy el niño de Uganda, todo piel y huesos,
mis piernas tan delgadas como cañas de bambú.
Y soy el comerciante de armas
que vende armas letales a Uganda.
Soy la niña de doce años,
refugiada en una pequeña embarcación,
que se arroja al océano
tras haber sido violada por un pirata.
Y soy el pirata,
cuyo corazón es aún incapaz
de ver y de amar.
Soy un miembro del Politburó
con todo el poder en mis manos.
Y soy el hombre que ha pagado
su “deuda de sangre” a mi pueblo
muriendo lentamente en un campo de concentración.
Mi alegría es como la primavera, tan cálida
que hace florecer las flores de la Tierra entera.
Mi dolor es como un río de lágrimas,
tan vasto que llena los cuatro océanos.
Llamadme por mis verdaderos nombres,
os lo ruego para poder despertar
y que la puerta de mi corazón pueda quedar abierta,
la puerta de la compasión.
Thich Nhat Hanh

martes, 18 de diciembre de 2018

Me amo con mis imperfecciones y te amo

La grandeza humana y la verdadera compasión no vienen de sentirnos buenos , sino de sabernos malos e imperfectos y amarnos y amar con ello. Es a través de lo imperfecto como nos igualamos con los demás. Por el contrario, quienes se sienten mejores o más justos que los demás siembran como consecuencia inevitable una cierta violencia. En el fondo, todo maltrato interpersonal crece de una semilla muy simple: alguien que en su fuero interno o externo dice << soy mejor o peor que tu >>.
Joan Garriga

domingo, 9 de diciembre de 2018

Fluir o resistirse (O34/+20)

Cuando el autoconocimiento es suficientemente profundo, nuestros rasgos problemáticos de carácter pierden poder, y pasan a transformarse en capacidades que sirven a nuestros mejores propósitos. 

Claudio Naranjo 

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Encajar en el patrón... o no (O38)

Nosotros, los seres humanos, al afrontar los límites del conocimiento y las cosas que no observamos, lo oculto y lo desconocido, resolvemos la tensión embutiendo la vida y el mundo en ideas claras y trilladas, en categorías reduccionistas, en vocabularios específicos y en narraciones manidas que, en ocasiones, tienen consecuencias explosivas. Además, parecemos no ser conscientes de este «retroencajamiento», como sastres que se enorgullecen de haber entregado un traje perfectamente ajustado tras alterar quirúrgicamente las extremidades de sus clientes. Por ejemplo, pocos se dan cuenta de que estamos cambiando los cerebros de los escolares con ciertos fármacos para que se ajusten al currículo y no al revés.

Nicolas Nassim Taleb

viernes, 9 de noviembre de 2018

Amar la vida o morir en vida (O30)

El amor es nuestra única perspectiva de supervivencia en este planeta.


Gerald Hüther


Todos los niños son superdotados

A Antonin le han dado un violín. Lo coge y toca.
O para ser más precisos: no toca el violín, juega a que toca el violín.
Y luego juega a que interpreta música con el violín.
De repente, se pone a escuchar con atención. Está sentado con las piernas cruzadas y sumergido en una profunda introspección, no juega con el violín, sino con los sonidos del violín.
Podríamos habernos preocupado porque no sujeta el arco de la manera correcta.
Podríamos haber intervenido. Haber pensado: si no pone las manos correctamente desde el principio va a coger vicios.
Pero Antonin es cualquier cosas menos ciego. Lleva tiempo observando a los violinistas. Ha interiorizado cada uno de sus gestos.
Igual que hice yo con la guitarra. Así que confío. Sé que la más mínima intervención puede hacer que la música pase de ser un juego a ser una tarea. Y eso sería el final del paraíso.
Unos días más tarde, sin el más mínimo indicio, sin el más mínimo entrenamiento, Antonin sujeta el arco correctamente. Su postura es estrictamente conforme a la norma y no implica ningún esfuerzo.
Sí :esto es lo que les pasa a todos los niños -porque Todos los niños son superdotados*-.

*Gerald Hüther. Jedes Kind ist hochbegabt. Albrecht Verlag, 2012.
André Stern

jueves, 25 de octubre de 2018

Gracias amigo

En el enamoramiento se transfigura a la persona amada. Es a un tiempo ella y más que ella misma. El ser amado es doble. Es el ser concretísimo que tenemos ante nosotros y es la divinidad que lleva en sí todas las posibilidades del mundo, todo aquello que en él proyectamos. El ruego al amado es un grito desesperado. El amigo, por el contrario, no se transfigura.


Francesco Alberoni