lunes, 26 de noviembre de 2012

Todo o nada


... hay algo en el alma salvaje que no nos permite subsistir para siempre con retazos fragmentarios de vida, pues, en realidad es de todo punto imposible que la mujer que aspira a la conciencia robe pequeñas bocanadas de aire puro y después se conforme sólo con eso. ¿Recuerdas cuando eras niña y descubriste que no podías matarte conteniendo la respiración? Por mucho que intentemos aspirar un mínimo de aire o ninguno en absoluto, un poderoso fuelle asume el mando, algo violento y exigente que, al final, nos obliga a aspirar el aire a la mayor rapidez posible. Inhalamos con ansia y nos llenamos los pulmones hasta que volvemos a respirar con normalidad. 
Por suerte, en la psique/alma hay algo muy parecido. Se apodera de nosotras y nos obliga a aspirar grandes bocanadas de aire puro. Sabemos que no podemos subsistir robando sorbitos de vida. La fuerza salvaje del alma femenina exige tener acceso a toda la vida. 

Clarissa Pinkola Estés

lunes, 19 de noviembre de 2012

Del círculo vicioso al círculo VITAL


Sólo cuando el pensar transforma nuestro hacer y el hacer nuestro pensar en un círculo no vicioso, sino vital, es cuando nos encontramos en la buena dirección. Si la acción no es contemplativa, no es en realidad acción; si la contemplación no es activa, no es realmente contemplación. 

Raimon Panikkar

lunes, 12 de noviembre de 2012

Tu Paraíso es la Conciencia de Unidad

...cuando veamos a través de las ilusiones de nuestras fronteras, veremos -aquí y ahora- el universo tal como Adán lo vio antes de la Caída: como una unidad orgánica, una armonía de opuestos, una melodía de lo positivo y lo negativo, un deleitarse con el juego de nuestra existencia vibratoria. Cuando se comprende que los opuestos son uno, la discordia se disuelve en concordia, las batallas se convierten en danzas y los antiguos enemigos se revelan amantes. Estamos entonces en condiciones de entablar amistad con la totalidad de nuestro universo, en vez de seguir manteniéndolo dividido por la mitad. 
Ken Wilber

lunes, 5 de noviembre de 2012

Las semillas del Amor

Educar es producir un ser humano feliz y sabio. Educar es producir un ser humano que ama el espectáculo de la vida. De ese amor brota la fuente de la inteligencia. Educar es producir una sinfonía en la que riman dos mundos: el de las ideas y el de las emociones.
Augusto Cury

lunes, 29 de octubre de 2012

Disolución

Tu tarea no es buscar el amor, 
sino buscar y encontrar las barreras que dentro de ti has levantado contra él.
Rumi

lunes, 22 de octubre de 2012

Compasión con uno mismo

La verdad es como un escalpelo porque produce dolor al abrir las heridas y descubrir todas las mentiras. Las heridas de nuestro cuerpo emocional están cubiertas por el sistema de negación, el sistema de mentiras que hemos creado a fin de protegerlas. Ahora bien, sólo cuando miremos nuestras heridas con los ojos de la verdad, seremos finalmente capaces de sanarlas.

Empieza a practicar la verdad contigo mismo. Cuando eres sincero contigo mismo, comienzas a ver las cosas como son y no como quieres que sean.



Dr. Miguel Ruiz

lunes, 15 de octubre de 2012

al nacer, nada nos falta

¿Cómo sería el mundo si supiéramos que el amor que un bebé recibe de verdad de su madre sostenida y calma, le ofrece la capacidad de amar a sus semejantes durante toda su vida?

Laura Gutman


lunes, 8 de octubre de 2012

El que AMA respeta tu sueño


Aquellos que no sienten este amor
jalándolos como un río
aquellos que no beben el amanecer
como una copa de manantial
o toman el atardecer como su cena
aquellos que no quieren cambiar
déjalos dormir...

Este amor está más allá del estudio de la teología:
ese viejo engaño e hipocresía.
Si quieres mejorar tu mente así
sigue durmiendo

He dejado a un lado mi cerebro
he hecho jirones la tela
y la he arrojado lejos.

Si no estás completamente desnudo
envuélvete en tu hermosa túnica de las palabras 
y duerme.

Rumi

lunes, 1 de octubre de 2012

lunes, 24 de septiembre de 2012

Ser AMOR o Ser UNO mismo

El amor, para nosotros, es como si fuera algo que damos al otro, se vive así, en un sentido siempre transitivo, relacional. La visión debiera ser otra. Cuando uno trabaja interiormente descubre que es de otro modo. El amor no es que yo lo tenga, que sea una cosa que puedo dar o no dar. El amor soy yo mismo. El amor es mi fondo. Y amar a una persona significa que sea yo mismo desde el fondo en la relación con la otra persona. El amor no es una sustancia que yo dé (ya que esa es la imagen implícita en la noción que se tienen del amor), que a uno doy, a otro no doy, a uno doy más, a otro doy menos. El amor es mi naturaleza profunda; y amar a una persona es ser uno mismo profundamente abierto en la relación con ella. Si intuyes esta visión, verás que cambia tu sentido del amor. Por eso digo que cuanto más amas, más tú mismo eres. Y que al amor, nunca le estás haciendo un favor al otro, es el otro el que te está haciendo el favor a ti por permitirte ser más tú mismo.

Antonio Blay

lunes, 17 de septiembre de 2012

La venturosa trama del AMOR

Te repito, que no hace el plan a la vida, sino que ésta se lo traza a sí misma, viviendo. ¿Fijarte un camino? El espacio que recorras será tu camino; no te hagas, como planeta en su órbita, siervo de una trayectoria. Querer fijarse de antemano la vía redúcese en rigor a hacerse esclavo de la que nos señalen los demás, porque eso de ser hombre de meta y propósitos fijos no es más que ser como los demás nos imaginan, sujetar nuestra realidad a su apariencia en las ajenas mentes. No sigas, pues, los senderos que a cordel trazaron ellos; ve haciéndote el tuyo a campo traviesa, con tus propios pies, pisando sus sementeras si es preciso. Así es como mejor les sirves, aunque otra cosa crean ellos. Tales caminos, hechos así a la ventura, son los hilos cuya trama forma la vida social; si cada cual se hace el suyo, formarán con sus cruces y trenzados rica tela, y no calabrote.


Miguel de Unamuno

lunes, 10 de septiembre de 2012

AMAR: SER UNO con la VIDA (O5)

... sólo quien esté hecho a todo, quien no excluya nada, ni aun lo más enigmático, vivirá como algo vivo la relación con otro, y conformará él mismo su propia existencia a fondo. Pues según nosotros pensamos esta existencia del individuo como un espacio mayor o menor, así se muestra que la mayoría conoce sólo un rincón de su espacio, un hueco de ventana, una franja por la que suben y bajan. Así tienen una cierta seguridad. Y, sin embargo, es más humana esa peligrosa inseguridad que, en la narración de Poe, empuja a los prisioneros a palpar la forma de su cárcel para no ser extraños al indecible terror de su estancia. Pero nosotros no somos prisioneros. No nos están preparadas caídas ni trampas, y no hay nada que nos deba dar miedo ni atormentar. Estamos puestos en la vida como en el elemento a que somos más afines, y hemos llegado a ser, por una milenaria acomodación, tan semejantes a esta vida que, cuando nos estamos quietos, apenas se nos puede distinguir de lo que nos rodea, por un feliz mimetismo. No tenemos ninguna razón para desconfiar de nuestro mundo, pues no está contra nosotros. Si tiene espantos, son nuestros espantos; si tiene abismos, esos abismos nos pertenecen; si hay peligros, debemos intentar amarlos. Y si orientamos nuestra vida solamente según ese principio que nos aconseja que nos mantengamos siempre en lo difícil, entonces lo que ahora se nos aparece todavía como lo más extraño, se hará lo más familiar y fiel nuestro. ¿Cómo ha­bríamos de poder olvidar esos antiguos mitos que están en el comienzo de todos los pueblos, los mitos de los dragones que, en el momento supremo, se transforman en princesas? Quizá todos los dragones de nuestra vida son princesas que esperan sólo eso, vernos una vez hermosos y valientes. Quizá todo lo espantoso, en su más profunda base, es lo inerme, lo que quiere auxilio de nosotros.

Rainer Maria Rilke