miércoles, 19 de febrero de 2020

Nos sostiene la tierra... el viento nos llevará

…nacemos prematuros, estamos envueltos en cuidados físicos e indisociablemente psíquicos, de pañales, de brazos que nos sostienen, de una piel que nos da calor y se adosa a la nuestra, de olores e imágenes, de baños de palabras y de discursos. En resumen de todo un tejido de vínculos, que se ligan adentro de nosotros mismos y con los otros, formando aglutinamientos y nudos que no cesan de hacerse y de deshacerse durante toda nuestra vida. 
René Kaës

martes, 28 de enero de 2020

Emergiendo tras el velo (O26)

Crecer en la vida era un asunto de traspasar límites personales: descubrir capacidades que uno creía no poseer.


Giocona Belli

Yendo

Del laberinto del lenguaje no hay posibilidad de salida.

Rafael Echeverría
                                                                                                                             





domingo, 12 de enero de 2020

SOSyego

¿Dónde está 'mi' casa?

¿quién es el 'yo' que la habita?

¿cómo se habita el yo? ¿cómo habito mi casa?

Así como mi ego, 
mi casa es un lugar dónde aquello innombrable que soy toma forma, 
se conforma, 
se produce, 
se recrea, 
se contiene y se sostiene.

Mi casa es un espacio-tiempo donde me dejo ser 
este misterio 
en el centro del mundo.

Hoy, ¿qué forma toma mi ego?
¿mi casa? 
¿sería posible identificarla, 
revelarla, 
descodificarla, 
descubrirla,... 
describirla 
o acaso dibujarla?

Únicamente, quizás, al observar desde la ausencia. 
Sin focos, sin proyector, sin objeto... 
si tratara de nombrarla quizás ya sería otra casa u otra cosa. 
Se parece al camaleón, 
que desaparece, 
en el árbol o en la rama. 
Al animal, a la
célula, al viento... 
al río en su cauce o al mar. 
Vivo en las estrellas. 
Literalmente me habitan. 
Me encuentro sumergido en ellas, eso sí, con los pies
en la tierra... o no

Está mi casa 
en un lugar 
o en un tiempo, 
donde encuentro espacio, 
y me recojo, 
y me respiro 
y me siento. 

Ahí, 
allí, 
aquí, 
me dejo ser
y permanecer 
sin necesidad de dar cuentas: 
el aire me recorre, 
me toma, 
me
suelta, 

me vuelve a tomar...

Mi hogar se encuentra en un tiempo
donde descanso de ser yo
y me respiro 
y me escucho
y me apropio de un rincón de este mundo,
para
estar conmigo 

o contigo:

con las estrellas... 

a solas


martes, 31 de diciembre de 2019

Jugar con la vida y descubrirse (O22)

Con el paso de los días
me desprendo y aprehendo:
Aprecio la belleza de tu fragilidad
y el enigmático poder de tu naturaleza.
Son muchas las cosas que nos acercan
Son pocas y sin importancia las que nos alejan. 
Un día más, un año más, una vida...
te acompaño con mi presencia
y me sostengo en el río hondo de tu mirada

sábado, 21 de diciembre de 2019

Casi nada...

Sólo una vez estamos invitados
a la necesidad. 
Sólo en una ocasión
nos exponemos
a la miseria del quizás
y a los tormentos del subjuntivo.
Sólo una vez
fabricamos costumbres
que ajardinan el tiempo. 
Sólo una vez
volver a casa fumando un cigarrillo, 
ser amigo de muebles, 
enjaular en sonidos
pensamientos.
Sólo una vez poder amar. 
Sólo una vez amar, 
quizás. 

Y enseguida volvemos
a donde no recordamos que estuvimos. 
Dejamos
una estatua de carne
que se pulveriza, 
y dejamos a aquellos 
que nos olvidarán
y dejamos de ver
todas las siguientes primaveras. 

Garabatos en el vaho de la historia
compatriotas de lo fujitivo. 
Somos casi nada y sin embargo
una ausencia nos pesa
tanto
que asfixia el corazón. 

No se entiende la vida,
seguramente por eso es necesaria
toda la eternidad:
para asimilar lo sucedido. 
La eternidad averiguando qué pasó
o ignorándolo
con los cinco sentidos. 
A esto lo llamaban infierno y paraíso 
pero yo ya no sé
qué preferir. 

Sólo sé de la vida,
Molesta, indescifrable, irrepetible.
La única vez 
en que podemos amar. 

José María Parreño 


martes, 17 de diciembre de 2019

Identidad y tiempo

Las altas nubes blancas
intactas volverán
sobre las piedras desordenadas
de estas torres.

Las hormigas abrirán aún galerías
cuando se hayan cerrado las del arte.

Dura más el poema
que el nombre de los reyes
a los que celebró.

Debí haber aprendido de vosotros,
en vez de dedicar
mi vida a lo importante
y estar muerto.

José María Parreño

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Regresar a los huesos


(...) Aunque esta idea de uno mismo y de la realidad es errónea, lo que ocurre en la mayor parte de los casos es que se busca continuamente adecuarse a ese acto forzado, hasta atrofiar la parte de uno mismo que se considera negativa.

<<Eres mucho mejor de lo que te gustaría ser>>, hemos leído en una camiseta. Pero normalmente, la necesidad de integrarse a la propia familia y a la propia cultura es la que prevalece sobre la idea de ser quien uno es verdaderamente. En este proceso, el individuo empieza a deformar y manipular la propia alma y el propio cuerpo para volverlos lo más adecuados posible a las expectativas. En general el proceso continúa hasta que llega a un punto crítico en el que quien uno piensa que es está tan distante de quien uno es verdaderamente, que se vuelve necesario un giro más o menos decidido. En algunos casos el giro tiene lugar de modo dramático- por ejemplo, con una grave enfermedad o una separación -, otras veces la tendencia cambia simplemente sin dramas: desde ese momento el Yo invierte el rumbo, deja de esforzarse en deformar el cuerpo y el alma según los ideales adoptados y empieza a apreciar y admirar el extraordinario diseño y la riqueza intrínseca del modo de ser propio. Por lo tanto, se dedica a la recuperación de muchos aspectos de sí mismo que antes eran rechazados, negados, alienados, proyectados sobre otras personas. 

Jader Tolja y Francesca Speciani


jueves, 14 de noviembre de 2019

Habitar el cuerpo de la arquitectura (O41)

La arquitectura no trata solo de la domesticación del espacio, sino que constituye una profunda defensa contra el terror del tiempo. Su lenguaje es fundamentalmente el lenguaje de la realidad intemporal. 


Karsten Harries

viernes, 1 de noviembre de 2019

INmersiÓN en la totalidad (O11)



Sólo quien también encara las fuerzas oscuras y asiente a ellas, se encuentra unido con sus raíces y con la fuente de su fuerza. Tales personas son más que buenas o malas: están en sintonía con algo más grande, con su profundidad y con su fuerza.


Bert Hellinger

Acoger la polaridad (O45)