miércoles, 31 de agosto de 2016

El mensaje del árbol

Donde quiera que el observador ponga su atención encuentra el árbol bajo sus diferentes representaciones o nombres, siempre el árbol, tratando de explicar, tratando de dar un sentido a la vida en la Tierra. 

Antoni Llorens



lunes, 29 de agosto de 2016

Conciencia emocional

Toda emoción
sigue ordenadamente una pauta,
obedece a un dictado,
interpreta concienzudamente la vida.

Siempre nos dice algo
sabroso y repentino
sobre la realidad que examina.

Tiene rigor de axioma,
pero no sólo es eso,
deduce sin titubear,
no vacila como la claudicante razón,
menesterosa, torpe, indecisa.


Carlos Bousoño

jueves, 25 de agosto de 2016

dentrO

Todos formamos parte de un vasto "holomovimiento". La separación es verdaderamente una ilusión.


vibrando sIN cesar

El tejido de nuestro universo es un laberinto multidimensional muy rico, entrelazado, dentro del cual las cuerdas del universo se retuercen y vibran sin fin, emitiendo con su latido rítmico las leyes del cosmos.

Brian Green

miércoles, 17 de agosto de 2016

saliendO



La atracción de culpar surge en la primera infancia, como un hecho cotidiano en el aula, el patio de recreo o en casa con los hermanos. Culpar es el tema central de los interminables procesos judiciales y demandas característicos de nuestra sociedad. En realidad, culpar solo es otro de los programas negativos que hemos permitido que nuestra mente adquiera, porque nunca nos hemos parado a cuestionarlo. ¿Por qué algo siempre debe ser un <<fallo>> de alguien?¿Por qué introducir el concepto de que hay algo <<malo>> en la situación? ¿Por qué debe uno de nosotros estar equivocado, ser malo o culpable? Lo que en un momento dado parecía una buena idea pudo no haber salido bien. Eso es todo. Los acontecimientos desafortunados, simplemente, sucedieron. 
Para superar la necesidad de culpar, es necesario ver la satisfacción secreta y el placer que obtenemos de la autocompasión, el resentimiento, la ira, y las excusas que nos damos a nosotros mismos, y empezar a entregar todas estas pequeñas recompensas. El propósito es pasar de ser una víctima de nuestros sentimientos a elegirlos. Si nos limitamos a reconocerlos y observarlos, comenzaremos a desarmarlos y a entregar las partes que los componen. Entonces estaremos ejerciendo una elección consciente. De esta manera, hacemos un movimiento importante para salir de la ciénaga de la impotencia.


Dr. David R. Hawkins

jueves, 28 de julio de 2016

martes, 19 de julio de 2016

... como los pájaros del bosque...

A la humildad a veces le falta sencillez debido al desdoblamiento que supone. Juzgarse es tomarse demasiado en serio. El hombre sencillo no se plantea tantos problemas con respecto a sí mismo. ¿Quizá sea porque se acepta tal y como es? Sería demasiado decir. No se acepta ni se rechaza. No se interroga, no se contempla, no se considera. No se alaba ni se desprecia. Es lo que es, sencillamente, sin rodeos, sin afectación, o más bien -ya que ser le parece una palabra demasiado importante para una existencia tan pequeña- hace lo que hace, como cada uno de nosotros, pero no le parece que sea tema de conversación, de comentarios, ni siquiera de reflexión. Es como los pájaros del bosque, ligeros y siempre silenciosos incluso cuando cantan, incluso cuando se posan. Lo real es suficiente para lo real en sí mismo. De ese modo, el hombre sencillo es un individuo real reducido a su más simple expresión. ¿Es el canto su más simple expresión?. En ocasiones es el canto; la mayoría de las veces, el silencio; y siempre la vida. El hombre sencillo vive del mismo modo que respira, sin más esfuerzos ni gloria, sin más consecuencias ni oprobio. La sencillez no es una virtud que se añada a la existencia. Es la propia existencia en la medida en que nada se añade a ella. Por consiguiente es la más ligera de las virtudes, la más transparente y la más escasa. Es lo contrario de la literatura: es la vida sin frases y sin mentiras, sin exageración, sin grandilocuencia.
Andrè Comte-Sponville

Esta forma en que viajo es sólo una pequeña parte de Mi

Una tarde de otoño me encontraba en un parque, absorto en la contemplación de una hoja muy pequeña y bonita en forma de corazón. Su color era rojizo y casi colgaba de una rama, de la cual parecía que estuviese a punto de caer. Estuve mucho tiempo con ella y le hice muchas preguntas. Supe que la hoja había sido la madre del árbol. Normalmente, pensamos que el árbol es la madre y que las hojas son los hijos, pero al mirar la hoja vi que también era madre del árbol. La savia que toman las raíces no es más que agua y minerales, que son insuficientes para nutrir al árbol, de manera que éste distribuye la savia a las hojas. Estas se encargan de transformar esta savia rudimentaria en savia elaborada y, con ayuda del sol y del gas, enviarla de vuelta para nutrir al árbol. Además, como la hoja se une al árbol por un tallo, es fácil ver la comunicación entre ambos.
Le pregunté a la hoja si tenía miedo porque el otoño había llegado y las otras hojas empezaban a caer. La hoja me dijo: "No, no tengo miedo. Durante toda la primavera y el verano estuve muy viva. Trabajé y ayudé a nutrir al árbol y gran parte de mí misma se encuentra en este árbol. Por favor, no digas que sólo soy esta pequeña forma, porque la forma de hoja es sólo una pequeña parte de mí. Soy todo el árbol. Sé que estoy en el árbol y que, cuando vuelva a la tierra, continuaré nutriendo al árbol. Es por eso por lo que no me preocupa. Cuando deje esta rama y surque el aire hasta la tierra, saludaré al árbol y le diré "hasta pronto".

Thich Nhat Hanh

domingo, 1 de mayo de 2016

Al ver el amar sucede

La función de la mente es investigar y aprender. Por aprender no entiendo el mero cultivo de la memoria o la acumulación del conocimiento, sino la capacidad de pensar clara y sanamente, sin ilusión alguna, comenzar desde hechos y no desde creencias e ideales. No hay aprender posible si el pensamiento se origina en conclusiones previas. Adquirir meramente información o conocimiento no es aprender. Aprender implica amar la comprensión y hacer una cosa por amor a la cosa misma que uno hace. El aprender es posible sólo cuando no hay coerción de ninguna clase. Y la coerción adopta muchas formas, ¿no es así? Está la coerción ejercida por la influencia, por el apego o por la amenaza, por el estímulo persuasivo o por formas sutiles de recompensa.
La mayoría de las personas piensa que el aprender es alentado mediante la comparación, mientras que de hecho es lo contrario. La comparación genera frustraciones y tan sólo alienta la envidia; eso es llamado competencia. Como otras formas de persuasión, la comparación impide el aprender y engendra miedo.
...
Lo importante es la propia vida de cada uno, este conflicto aparentemente interminable, y no el modelo o el líder. La autoridad del Maestro y del sacerdote nos separa de la cuestión fundamental, que es nuestro conflicto interno.
Uno debe conocerse tal como es, no como quisiera ser, lo cual es tan sólo un ideal y, por lo tanto, es algo ficticio, irreal; sólo lo que es puede ser transformado, no lo que uno desearía ser.

La transformación del mundo resulta de la transformación de uno mismo, porque uno mismo es producto y parte del proceso total de la existencia humana.

Si no nos comprendemos a nosotros mismos, nuestro pensamiento carece de base; sin el conocimiento propio, lo que pensamos no es verdadero.
Yo y el mundo no somos dos entidades diferentes con problemas separados; yo y el mundo somos uno. Mi problema es el problema del mundo.

Khishnamurti

domingo, 24 de abril de 2016

simple-mente Ser

¿Quién nos ha dado esta loca idea de que deberíamos saber cómo vivir?
¿Acaso un árbol sabe cómo crecer?
¿Sabe una nube cómo flotar?
¿Sabe el viento dónde soplar?
¿Sabe un camino que va a algún lado?
No sepas cómo vivir, solo reconoce que tú eres la vida,
y la vida simplemente es.
 Mooji

sábado, 23 de abril de 2016

Ver o no ver. Ser o no ser

Es importante comprender que si pensamos que necesitamos mirarnos a nosotros mismos y a nuestras experiencias mediante juicios comparativos, nuestra motivación no es la de comprender, y nuestra actividad no será la del Ser. Se tratará de la actividad del ego. La actividad real no es una cuestión de comparar o juzgar; es una cuestión de experimentar las cosas tal como son y responder desde la inteligencia dinámica del Ser. La motivación de fondo es la de sentir curiosidad por saber acerca de lo que estamos observando, porque nos gusta experimentar la realidad. Se trata de una actitud muy distinta a la de observar las cosas mediante la creencia soterrada de que necesitan mejorarse.

Para alguien que funciona objetivamente, todo lo que se presenta está bien. Ni siquiera dice: "Oh, esto es lo que debería estar pasando." Lo que se presenta es como es, y posee un sabor de perfección. No existe una actividad con la intención de pretender que surja un estado sublime. Si lo que se presenta se experimenta como sublime, o no, es simplemente una cuestión de detalle; su perfección es algo mucho más profundo que esto. Si no funcionamos desde la perspectiva de la objetividad, estamos obligados a funcionar desde la perspectiva del ego, y nuestra experiencia invariablemente incluirá resentimiento, juicio y comparación. No hay alternativa. 
Cuanto mejor comprendemos la Santa Perfección, en mayor medida decrecerán estas actividades del ego; pero es importante comprender que seguirán presentes hasta que se realice plenamente la perspectiva de la Santa Perfección.


El Ser funciona sin la guía de la mente


A.H. Almaas

jueves, 14 de abril de 2016

rendiciON

Tengo la sensación de que estoy en un bucle y no puedo salir de él. 

Muérete en esa sensación. 

Eso cansa mucho. 

Lo que cansa es intentar no ahogarse. Cuando te mueres aparece ese espacio que está fuera de tus patrones mentales. No es una rendición victimista sino creativa.

Sergi Torres